Terapias oncológicas antiangiogénicas

El aumento de las expectativas de vida de las mascotas, consecuencia de los avances en medicina veterinaria relacionados con la nutrición animal, la aplicación de medidas preventivas y el desarrollo de nuevas técnicas diagnósticas y de protocolos terapéuticos más eficaces, ha provocado que la incidencia del cáncer sea cada vez más elevada. Y no solamente se diagnostican más pacientes con cáncer, sino que cada vez existen más propietarios decididos a tratar a sus mascotas con todos los medios disponibles. En la sociedad actual, los perros y gatos se consideran un miembro más de la familia y se establecen lazos afectivos extremadamente fuertes; por ello, actualmente, cáncer no es sinónimo de eutanasia inmediata, sino que se considera dentro del conjunto de enfermedades crónicas susceptibles de ser tratadas con dos objetivos: que el animal viva el máximo tiempo posible y que, en este tiempo, mantenga una buena calidad de vida.

A pesar de su eficacia indiscutible, es evidente que el empleo de la quimioterapia convencional ha alcanzado un techo, como demuestra el hecho de que, actualmente, pocos estudios alcanzan resultados de eficacia que mejoren significativamente los presentados en los últimos 25 años, aunque se valoren nuevos fármacos o nuevas combinaciones. Y si lo logran, es a costa de mayores efectos secundarios. Además, existen numerosos tumores cuyo índice de proliferación no es tan elevado como para responder adecuadamente a la quimioterapia convencional (tumores de bajo grado) o que presentan resistencia intrínseca a la misma (melanomas). Por último, los fenómenos de resistencia que desarrollan las células tumorales, que puede ser muy rápida en algunos tipos de tumores como el carcinoma hepatocelular, constituyen un importante factor limitante que reduce los tiempos de supervivencia de los pacientes tratados con quimioterapia convencional.

Dichas limitaciones de la quimioterapia convencional condicionan la necesidad de valorar el empleo de otras modalidades médicas que traten de atacar las células tumorales por otras vías no dependientes de la quimiosensibilidad. Dentro de las nuevas terapias médicas, destacan los tratamientos antiangiogénicos, cuya diana no es la propia célula tumoral, sino la red vascular indispensable para el desarrollo de la neoplasia. El presente artículo se va a centrar en las terapias antiangiogénicas actualmente disponibles en medicina veterinaria.

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