Colocación de una derivación ureteral subcutánea en un gato

Stitch es un gato doméstico, macho, de cinco años de edad, cuyos propietarios notaron que estaba algo letárgico y no comía bien, aproximadamente durante diez días antes de llevarlo a su veterinario local por primera vez. En los últimos días no parecía haber producido mucha orina. En la primera visita, el análisis de sangre reveló una azotemia marcada, y en la ecografía abdominal se sospechó de una ligera dilatación de la pelvis renal derecha e hidrouréter. Se remitió una muestra de orina obtenida por cistocentesis para su análisis y cultivo bacteriano. Stitch fue hospitalizado y tratado con fluidoterapia y antibióticos, lo que resultó en una ligera reducción de la azotemia inicial. Sin embargo, dichos valores empeoraron dos días después y Stitch fue remitido a una clínica de especialistas para su tratamiento. 

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