Acromegalia canina y felina

La hormona de crecimiento, también conocida como GH por sus siglas en inglés (growth hormone), es una hormona que se secreta por parte de las células somatotropas de la adenohipófisis. De forma normal, la GH tiene una secreción pulsátil, con particularidades en función del sexo: en los machos, los niveles basales son más bajos, pero los picos de secreción son mayores, mientras que en las hembras el nivel basal es mayor, pero con picos de secreción más bajos. 

El hipersomatotropismo se define como un proceso en el que existe un exceso de secreción de la hormona de crecimiento. Dicho exceso causa en el animal varios síntomas, los cuales se recogen en un síndrome llamado acromegalia (Niessen et al., 2013), cuyas raíces griegas son akroh (extremidad) y megale (grande) (Hurty y Flatland, 2005). 

En estudios recientes se ha podido confirmar que la acromegalia es una enfermedad infradiagnosticada (Fournier, Pujol y Hernandez, 2011; Niessen et al., 2007); en la especie felina, se estima que puede presentarse en un tercio de los gatos con una diabetes mellitus tipo 2, resultando muy difícil ajustar la insulinoterapia de manera eficaz (Niessen et al., 2013; Greco, 2012). 

La falta de una prueba de diagnóstico definitivo y de un tratamiento eficaz provocan que sea una patología difícil de reconocer en el paciente. Así pues, en el presente trabajo se examinarán los estudios más recientes relacionados con diagnósticos y tratamientos que se han desarrollado o que aún están en estudio

Identifíquese con sus datos de acceso

Podrá acceder a los contenidos completos de la revista.

Compartir: