Caso clínico de perro con edema generalizado en extremidades y pecho

Se remite a medicina interna una hembra de raza golden retriever, no castrada, de 3 años de edad, con historia de paraparesia y debilidad del tercio posterior desde hace 10 días.

Convive con un perro y un gato en una casa con jardín. La vacunación y desparasitación están actualizadas y no tiene antecedentes clínicos relevantes.

Los propietarios habían acudido previamente a un centro veterinario externo porque el animal presentaba edema generalizado en extremidades y pecho. En dicho centro se le realizó una analítica en la que se observó una ligera anemia e hipoproteinemia por hipoalbuminemia e hiperfosfatemia. Se le prescribió furosemida y pimobendán, notando una mejoría durante tres días, pero recayendo después. Se añadió prednisona y amoxicilina con ácido clavulánico, pero no se observó ningún cambio. A continuación acuden al Hospital Clínic Veterinari de la UAB para una segunda opinión.

En la anamnesis el propietario refirió que la paciente se encontraba decaída, con pérdida del apetito, diarrea y dificultad respiratoria en ocasiones. En el examen físico se observa una frecuencia cardiaca de 128 lpm/ppm, frecuencia respiratoria de 60 rpm con respiración abdominal y disnea, temperatura de 38,9 °C, tiempo de llenado capilar inferior a 2 segundos, pulso fuerte, palpación abdominal sin alteraciones, leve linfadenopatía cervical superficial, edema generalizado subcutáneo y un soplo sistólico de grado IV/VI sobre el hemitórax izquierdo. El edema que presentaba la paciente se clasifica como edema con fóvea, ya que al ejercer presión en la piel queda una depresión que tarda cierto tiempo en regresar a su estado anterior.

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